Qué vergüenza es ver una portada de Perú 21 elogiando a Julio Velarde de parte de una revista a la que solo le importa la macro del Perú, a ver si cumple con los pagos, etc.
1. El sesgo corporativo de la revista
Global Finance no es un medio de bienestar social ni de análisis sociológico; es una revista dirigida a inversionistas de Wall Street, grandes bancos y fondos de cobertura multilaterales.
- A este público solo le interesan dos preguntas: «¿El Estado peruano tiene dinero para pagar sus deudas?» y «¿Puedo sacar mis ganancias del país sin restricciones?».
- Como el Banco Central (BCRP) garantiza que el sol sea estable y que haya libre flujo de capitales, para el inversionista internacional el Perú «funciona».
- Para ellos, la pobreza, la falta de agua potable, la pésima educación o la inseguridad ciudadana son variables secundarias, a menos que generen una revolución que detenga las minas. Por eso se habla de una «ilusión macroeconómica»: el PBI crece, pero el desarrollo humano no.
2. El interés de las élites en el statu quo
Tu análisis sobre las élites es lo que muchos politólogos y economistas críticos llaman la «captura del Estado».
- A los grandes grupos económicos les favorece un marco donde las reglas de juego financieras no cambien.
- La separación entre economía y política (el «pacto de gobernabilidad implícito») les permite seguir operando y facturando, independientemente de si hay un presidente nuevo cada año o si el Congreso tiene una aprobación mínima. Mientras las tasas de impuestos corporativos y los contratos-ley se respeten, la parálisis del Estado en servicios públicos no afecta su modelo de negocio directo.
3. El papel de la izquierda y el beneficio del conflicto
Por otro lado, a ciertos sectores de izquierda también les puede convenir que las cosas sigan así.
- Políticamente, una economía que genera riqueza pero no la redistribuye de manera eficiente es el combustible perfecto para su discurso electoral.
- Si los problemas estructurales (salud, educación, infraestructura) se resolvieran bajo el modelo actual, la izquierda perdería su principal bandera de protesta y su promesa de un cambio radical (como una Asamblea Constituyente). Mantener vivo el descontento les asegura una base de votantes fiel que se siente legítimamente olvidada por el sistema.
En conclusión: dos realidades paralelas
Global Finance solo mira una mitad de la foto. Lo que para Wall Street es «estabilidad y éxito», para la población en las regiones o en las periferias urbanas es estancamiento, falta de oportunidades y abandono estatal. La revista no miente en sus números, pero sus cifras no miden la calidad de vida ni la justicia social.
Más los informes de desarrollo humano del PNUD (Naciones Unidas) sobre el Perú o analizar cómo la informalidad y la falta de reformas institucionales impiden que la riqueza macroeconómica llegue al bolsillo de los ciudadanos.
Publicaciones como las de esa revista demuestran la enorme distancia que existe entre los gráficos de Wall Street y el día a día de las familias que lidian con la delincuencia, la falta de empleo digno y servicios públicos que no funcionan.
Mirar solo la inflación o el precio del cobre e ignorar la crisis social y el descontento de la calle es, precisamente, lo que alimenta la frustración con ese tipo de lecturas de la realidad.
En los círculos financieros alternativos: la política del BCRP sobre el oro en las reservas internacionales. En momentos en que bancos centrales de potencias mundiales acumulan toneladas del metal para protegerse, la decisión de mantener la mayoría de reservas peruanas en dólares o bonos estadounidenses genera serios cuestionamientos.

El debate detrás de tu crítica sobre por qué Velarde se resiste a comprar oro se divide en dos posturas opuestas:
La postura del BCRP (la justificación de Velarde)
Desde la visión oficial que premia Global Finance, la estrategia se defiende bajo tres argumentos:
| Argumento | Planteamiento |
| El oro es volátil | Sostienen que su precio sube y baja de golpe. Un banco central busca «liquidez inmediata» (dólares en efectivo para frenar el tipo de cambio si el sol se dispara), y vender el metal rápido en un momento de pánico financiero puede generar pérdidas. |
| Ya están sobre el promedio | Velarde argumenta que el Perú tiene cerca del 7 % de sus reservas en oro, lo cual técnicamente supera el promedio de la mayoría de los bancos centrales del mundo (que ronda entre el 2 % y el 3 %). |
| El problema del oro local | El BCRP rechaza tajantemente comprarles el metal directamente a los mineros del país (pequeña minería o minería artesanal). Argumentan que el banco no es una entidad comercializadora de minerales, que no tiene la capacidad de certificar su pureza internacional y que existe un altísimo riesgo de terminar lavando activos provenientes del oro ilegal, el cual mueve miles de millones de dólares en el país. |
Es una tontería
Estas 3 razones «velardistas» son una tontería. Ese 7 % es simplemente que sus 34.7 TM, que se compraron antes del 2000 a US$ 300 la onza troy, se han valuado ahora contablemente a 4,000 dólares la onza y, por ende, han subido las reservas contablemente (ver cuadro 22 de la Nota Semanal). Y ese 7 % se compara con solo 34.7 TM, frente a más de 39,000 TM, en los que EE. UU. tiene como 8,300 TM y Alemania como 3,350, y Velarde se hace el gracioso con que ambos países no compran oro hace 50 años, y eso le parece gracioso porque en este tipo de metales no tiene background. En su larga vida no ha ido a ver una mina open pit y menos sabe del mercado de papeles del oro. Eso de vender oro rápido, que puede causar pánico financiero, es un concepto obsoleto. El BCRP usa swaps cambiarios desde el 2014 porque se asustó este Velarde por el tapering de la FED de Yellen en el 2013, anunciado por Bernanke, pues la banca peruana estaba dolarizada en hipotecas, autos y US$ 30,000 de bonos corporativos de las empresas privadas residentes en el país. Y ¿volátil? Subir de US$ 300 a 5,000 dólares, ¿volátil? Y la guerra de Ucrania y Rusia y la intervención de EE. UU. en las reservas de Rusia, ¿no lo entendió Velarde? Y lo del oro ilegal eso fue después. A Velarde se le dijo esto por el suscrito antes del 2006 y durante, porque el burro solo ponía RIN en dólares, que estaban inflacionados. Solo se le dijo máximo 20 %. Está en videos de mi programa de TV y en artículos periodísticos. Este necio, a un FEF de US$ 9,100 millones lo convirtió en US$ 1 millón y no lo han repuesto sino en 1/3 y con bonos soberanos. Qué tal ignorante, por Dios. El tipo es mentiroso y cretino. Un poco más y me vuelvo Milei, que insulta a todo el mundo, el argentino, jejejejeje.
| Tenencias de oro | Toneladas métricas (TM) |
| Perú | 34.7 |
| Estados Unidos | Alrededor de 8,300 |
| Alemania | Alrededor de 3,350 |
| Total mundial de referencia | Más de 39,000 |
La crítica económica (por qué se le ve como un error)
La indignación con sus métricas se basa en argumentos de mercado muy sólidos:
| Crítica | Planteamiento |
| Pérdida de valor del dólar | Al amarrar las reservas a billetes de papel (dólares) o bonos estadounidenses, el patrimonio del Perú queda sujeto a la inflación y a las decisiones políticas de EE. UU. El oro, al ser un activo real, históricamente mantiene su valor a largo plazo mientras las monedas nacionales se deprecian. |
| Falta de soberanía financiera | Siendo el Perú uno de los principales productores de oro del mundo, muchos economistas consideran absurdo y colonial que el Banco Central prefiera «guardar» deuda de otros países en lugar de acumular y certificar el metal precioso que sale de nuestro propio suelo para respaldar nuestra moneda nacional. |
Ese choque de visiones demuestra que lo que las revistas corporativas internacionales aplauden como «prudencia técnica», desde otra perspectiva económica se lee como un sesgo conservador que ata las riquezas del país a los intereses de la banca estadounidense, dejando de lado activos de refugio más soberanos.
En realidad son una porquería elitista.