Con la llegada del invierno, miles de peruanos comienzan a sentir los efectos del frío en su salud. La congestión nasal, la tos y los estornudos suelen atribuirse a un simple resfriado, pero en muchas personas estos síntomas esconden problemas más serios: las crisis de asma y las alergias respiratorias.
El frío, la humedad y la mayor concentración de polvo, ácaros y moho en los ambientes cerrados pueden desencadenar episodios que afectan especialmente a niños, adultos mayores y personas con antecedentes alérgicos.
Según diversos estudios, el Perú registra una de las mayores cargas de asma en la región. En Lima, la prevalencia de la enfermedad alcanza entre el 12 % y el 15 % de la población infantil, mientras que otros estudios estiman que alrededor del 13 % de los peruanos padecen esta enfermedad respiratoria. Además, el Ministerio de Salud reportó más de 81 mil episodios de obstrucción bronquial y asma hasta septiembre de 2023.
¿Qué es el asma y por qué empeora en invierno?
El asma es una enfermedad crónica que provoca inflamación y estrechamiento de las vías respiratorias. Durante una crisis, los bronquios se contraen y producen más mucosidad, dificultando el paso del aire hacia los pulmones.
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran:
- Falta de aire o sensación de ahogo.
- Tos persistente, especialmente durante la noche.
- Silbidos o «pitos» al respirar.
- Opresión o dolor en el pecho.
- Cansancio y dificultad para realizar actividades físicas.
Las alergias respiratorias, por su parte, se producen cuando el organismo reacciona de manera exagerada frente a sustancias como el polvo, los ácaros, el polen, el pelo de las mascotas o el moho.

Little girl is blowing her nose near spring tree in bloom
Los síntomas incluyen:
- Estornudos repetitivos.
- Congestión y secreción nasal.
- Picazón en la nariz, ojos o garganta.
- Ojos llorosos y enrojecidos.
- Tos e irritación de las vías respiratorias.
La combinación de asma y alergias es frecuente, ya que ambas enfermedades comparten mecanismos de inflamación y pueden agravarse mutuamente.
Las claves para evitar una emergencia
Los especialistas recomiendan acudir al médico cuando la tos o la dificultad para respirar persisten por varios días o se presentan de manera recurrente.
El diagnóstico suele realizarse mediante:
- Evaluación clínica y antecedentes familiares.
- Espirometría, examen que mide la capacidad pulmonar.
- Pruebas de alergia para identificar los factores desencadenantes.
- Radiografías o exámenes complementarios en casos específicos.
En la mayoría de los casos, el asma y las alergias respiratorias pueden controlarse con tratamiento oportuno y cambios en el estilo de vida.
Consejos para prevenir las crisis respiratorias
✔ Evite los cambios bruscos de temperatura.
✔ Mantenga los ambientes ventilados y libres de polvo.
✔ Lave con frecuencia frazadas, almohadas y cortinas.
✔ Utilice mascarilla si es alérgico al polvo o al humo.
✔ No se automedique y siga el tratamiento indicado por el especialista.
✔ Tenga siempre a la mano los inhaladores prescritos.
✔ Evite fumar y la exposición al humo del cigarrillo.
✔ Refuerce la alimentación y mantenga una adecuada hidratación.

Los médicos advierten que las crisis asmáticas pueden convertirse en una emergencia si la persona presenta dificultad severa para respirar, coloración azulada en los labios o incapacidad para hablar. En estos casos, se debe acudir de inmediato al establecimiento de salud más cercano.
En un país donde las bajas temperaturas y la humedad acompañan gran parte del invierno, la prevención y el diagnóstico oportuno pueden marcar la diferencia entre una simple molestia respiratoria y una emergencia que ponga en riesgo la vida.