El yacón, un tubérculo originario de los Andes peruanos, se ha ganado un lugar entre los principales superfoods del país gracias a sus múltiples propiedades nutricionales y a los beneficios que aporta para la salud. Aunque su apariencia se asemeja a la de un camote o una papa, su pulpa es jugosa, dulce y puede consumirse cruda, como si fuera una fruta.
El secretario científico del Colegio de Nutricionistas del Perú (CNP), Martín Chávez Escudero, explicó que el principal componente del yacón son los fructooligosacáridos (FOS), un tipo de carbohidrato no digerible que actúa como fibra prebiótica y favorece el crecimiento de las bacterias beneficiosas que conforman la microbiota intestinal.
«Los fructooligosacáridos alimentan los microorganismos saludables del intestino, fortaleciendo el sistema digestivo y contribuyendo al bienestar general del organismo», señaló el especialista.

Un aliado para la salud digestiva y el control de la diabetes
Según el nutricionista, el yacón —cuyo nombre científico es Smallanthus sonchifolius— ayuda a fortalecer la parte final del aparato digestivo, regula el tránsito intestinal, favorece la hidratación y contribuye a prevenir problemas como el estreñimiento y la diarrea.
Uno de sus principales beneficios es que su consumo no eleva los niveles de glucosa en la sangre, por lo que se convierte en un alimento recomendado para personas con diabetes o para quienes buscan mantener un adecuado control de su azúcar.
Además, el especialista destacó que el yacón constituye una excelente fuente de potasio, incluso comparable con el contenido presente en el plátano, mineral indispensable para el correcto funcionamiento de los músculos, el corazón y el sistema nervioso.

Cómo consumirlo para aprovechar todas sus propiedades
El magíster Martín Chávez recomendó consumir el yacón fresco, incorporándolo en ensaladas y agregándole unas gotas de limón para retrasar su oxidación y conservar mejor sus propiedades nutricionales.
Asimismo, explicó que este es uno de los pocos alimentos cuyo procesamiento industrial puede potenciar su aprovechamiento. El jarabe de yacón, elaborado mediante procesos técnicos adecuados, conserva los fructooligosacáridos (FOS), convirtiéndose en un edulcorante natural ampliamente utilizado como alternativa al azúcar refinada.
Tanto la raíz como las hojas del yacón tienen aplicaciones alimenticias. Mientras la raíz se emplea para preparar jugos, ensaladas y postres, las hojas son utilizadas para elaborar infusiones tradicionales.
Un tesoro agrícola de los Andes peruanos
El yacón crece principalmente en las zonas templadas de la cordillera de los Andes. En el Perú se cultiva en regiones como Amazonas, Cajamarca, San Martín, Pasco, Cusco, Apurímac y Puno, donde forma parte de la agricultura tradicional desde tiempos ancestrales.
De acuerdo con el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), la pulpa del yacón puede presentar tonalidades blancas, amarillas, anaranjadas, moradas e incluso puntos fucsias. Estas variaciones de color están relacionadas con la concentración de carotenoides, compuestos asociados a la vitamina A y con importantes propiedades antioxidantes.
Su nombre proviene del vocablo quechua «llaqhum», que significa «acuoso» o «insípido», una referencia a su elevado contenido de agua. Desde épocas prehispánicas, los agricultores lo consumían para calmar la sed durante las largas jornadas de trabajo en el campo, tradición que hoy se complementa con el reconocimiento científico de sus extraordinarias propiedades nutricionales.