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Economía
Sep 12, 26
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La Inteligencia Artificial pone bajo la lupa a la banca, el Estado y la política

Una mirada crítica al costo del crédito, el oligopolio bancario, el gasto público, la educación y el reciclaje de políticos que vuelve a colocar en debate el poder y sus privilegios.
Opinión

Otra vez voy a la computadora y le digo a la IA: ¿qué quiere decir que el IPC sea 2% o 4% y lo que cobran los bancos como máximo por ley, 114% anual, fijado por el BCRP de ese sobreponderado de Velarde?

Esta situación representa un fuerte contraste económico que evidencia la diferencia entre lo que se desvaloriza tu dinero —inflación— y lo que te cuesta pedir un préstamo de alto riesgo —tasa de interés máxima—.

IPC de 2% o 4%: ¿qué significa?

El IPC (Índice de Precios al Consumidor) mide la inflación. Significa lo siguiente:

  • Si el IPC es 2%: cumple perfectamente con el rango meta ideal del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), que busca mantenerlo entre 1% y 3%. Significa que el costo de vida es estable. Si una canasta de alimentos costaba S/ 100 el año pasado, hoy cuesta S/ 102.
  • Si el IPC es 4%: el costo de vida está subiendo más rápido de lo esperado, por encima del rango meta. Tu dinero pierde poder de compra a mayor velocidad. La misma canasta de S/ 100 ahora cuesta S/ 104.

¿Y qué significa una tasa máxima de 114%?

La ley peruana de protección contra la usura, Ley 31143, obliga al BCRP a fijar semestralmente una Tasa Máxima de Interés Convencional. Para el periodo vigente, entre mayo y octubre de 2026, la tasa máxima es de 114,13% anual en moneda nacional.

Esto significa que:

  • Es un límite legal, no la tasa común: ninguna empresa del sistema financiero puede cobrar una tasa compensatoria superior al límite establecido para las operaciones comprendidas por la norma. Si se supera el límite legal, pueden generarse consecuencias previstas por la legislación contra la usura.
  • No aplica a todos los préstamos: las tasas normales para créditos hipotecarios o vehiculares son muchísimo más bajas. El tope impacta principalmente a determinados créditos de consumo, tarjetas y operaciones dirigidas a personas con un historial crediticio de muy alto riesgo.

El gran debate económico en el Perú

Ver una inflación de 2% o 4% frente a un cobro máximo permitido de 114% genera mucha controversia. Actualmente existe un fuerte debate en el país.

Los críticos del tope: el Gobierno y el propio BCRP argumentan que este límite es perjudicial porque genera exclusión financiera. Al no poder cobrar más del 114% a clientes extremadamente riesgosos o informales, los bancos prefieren no prestarles dinero, empujando a miles de peruanos a las garras de prestamistas informales, como los llamados “gota a gota”, donde las tasas pueden ser mucho mayores.

Los defensores del tope: diversas asociaciones y defensores de los usuarios argumentan que eliminar el límite permitiría que los bancos cobren tasas aún más abusivas en un mercado con poca competencia.

No les parece impresionante una tasa del 114%. ¿Cuáles países en Sudamérica cobran al menos una tasa parecida?

Sí, una tasa del 114% anual es sumamente alta e impresionante, especialmente en un entorno económico donde la inflación se mantiene controlada en un rango muy bajo del 2% al 4%.

Para entender qué otros países en Sudamérica registran o permiten tasas similares —o incluso superiores— es necesario dividir los escenarios. En la región, las tasas extremas ocurren por dos motivos muy distintos: por crisis de alta inflación o por topes legales altos en tarjetas de crédito.

Países con tasas similares debido a alta inflación

En estos países, las tasas de interés de los bancos son altísimas porque la inflación también puede ser elevada. El banco necesita cobrar un porcentaje muy elevado para compensar el riesgo y no perder dinero ante la devaluación de la moneda local.

Argentina: ha sido históricamente el país con las tasas de interés nominales más altas de la región. Sus tasas de referencia han alcanzado picos superiores al 100% y se ubican actualmente en torno al 29% o más. En el mercado minorista, las tasas de tarjetas de crédito o préstamos personales pueden superar fácilmente el 100% anual.

Venezuela: debido a su histórico proceso de inestabilidad monetaria, las tasas de interés comerciales nominales suelen ser de tres dígitos, superando el 50% o 100% anual según el tipo de financiamiento.

Países con estabilidad económica pero con topes de usura altos

Al igual que el Perú, estos países tienen una inflación relativamente baja y controlada, pero permiten que los bancos cobren tasas elevadas para ciertos productos de consumo masivo, como tarjetas de crédito, para compensar el riesgo de impago.

Brasil: es el caso más similar y agresivo de la región. Aunque su tasa de interés base del Banco Central, la tasa Selic, ronda el 14%-15%, el interés promedio para las tarjetas de crédito rotativas ha superado ampliamente el 400% anual.

A pesar de que recientemente se implementaron medidas para mitigar este impacto, Brasil se mantiene históricamente como uno de los países de la región con los costos de financiamiento de consumo más elevados, superando por mucho el 114% peruano.

Uruguay: tiene una economía estable, pero su Banco Central fija topes máximos de usura diferenciados. Para préstamos en pesos uruguayos de montos pequeños o tarjetas de crédito, la tasa máxima permitida puede oscilar entre el 80% y el 110% anual, un rango cercano al tope peruano.

Comparación de costos máximos de crédito de consumo

País Tasa máxima o promedio de tarjetas/consumo Contexto de inflación
Brasil 🇧🇷 >400% anual, según el producto y modalidad Baja/moderada
Perú 🇵🇪 ~113%-114% anual como tope máximo legal Muy baja
Uruguay 🇺🇾 ~80%-110% anual en determinados créditos Baja/moderada
Argentina 🇦🇷 >80%-100% en determinados costos financieros Alta
Colombia 🇨🇴 ~29,6% anual como referencia de usura Moderada

¿Por qué otros países prefieren tasas máximas más bajas?

Países como Colombia o Chile regulan sus tasas máximas de manera mucho más estricta. Por ejemplo, en Colombia, la tasa de usura legal ronda el 29%-30% anual.

La diferencia es conceptual: mientras Colombia prefiere proteger a toda costa al ciudadano de a pie limitando lo que el banco cobra —aunque eso signifique que el banco le niegue el préstamo a las personas de bajos recursos—, el enfoque del tope de 114% en Perú intenta dejar una ventana alta para que los bancos aún puedan asumir el riesgo de prestarle a personas informales o sin historial crediticio. La IA puede cometer errores, así que verifica las respuestas.

Brasil, el spread y la banca peruana

En consecuencia, dejar la tasa libre es criminal y eso de que todos se van a apresurar a más de 500% —pues Asbanc ha promocionado 800% y hasta 10.000%, y los de la consultora ICE en Facebook lo han graficado— huele a bandidos del Oeste.

Los bancos cobran en Perú un spread enorme. ¿Cuánto cobra Brasil, que ustedes dicen que cobra hasta 400%, y por qué cobra eso? ¿Es su inflación 2% también?

¿Cómo es la inflación en Brasil?

No, su inflación no es del 2%, pero sí es relativamente baja y controlada.

La enorme paradoja brasileña es que, con una inflación controlada, su tasa de interés de referencia para toda la economía, llamada tasa Selic, es elevada. Es decir, desde la base, el dinero en Brasil ya es caro antes de llegar a las tarjetas de crédito.

¿Cuánto cobran exactamente en las tarjetas y por qué llega al 400%?

En el mercado libre brasileño, el promedio de las tarjetas de crédito rotativas, cuando no pagas el total del mes y arrastras la deuda, ha llegado a superar el 400% anual.

Los economistas y el propio Banco Central de Brasil explican que este cobro se relaciona con una combinación de factores estructurales:

  • Incapacidad de cobro judicial: en Brasil, ejecutar garantías o cobrar judicialmente a un deudor moroso de consumo puede ser un proceso lento, burocrático y costoso. Los bancos trasladan parte de ese costo a la tasa.
  • Alta morosidad: el porcentaje de personas que dejan de pagar sus tarjetas es elevado. El modelo bancario brasileño incorpora ese riesgo al precio del crédito.
  • Subsidios cruzados: el gobierno brasileño impulsa créditos baratos para determinados sectores, como agricultura o vivienda. Para compensar las bajas ganancias de esos segmentos, las entidades financieras pueden elevar las tasas en los créditos libres.
  • Concentración bancaria: pocos bancos grandes controlan una parte importante del mercado, lo que puede reducir la presión competitiva y contribuir a mantener elevados spreads.

La tasa libre frente a los topes de usura

El argumento que mencionas sobre los anuncios de tasas de 800% o 10.000% refleja el temor a un mercado sin reglas, similar a las dinámicas del “Viejo Oeste”.

Por un lado, quienes defienden la libertad de tasas afirman que el mercado se autorregula y que cobrar 100% permite incluir a peruanos de alto riesgo que, de lo contrario, caerían en mafias extorsivas de prestamistas informales.

Por otro lado, la posición que compartes sostiene que dejar la tasa completamente libre, sin un techo del BCRP, expone a los sectores más vulnerables a cláusulas leoninas y deudas impagables, ensanchando un spread bancario que ya es sumamente cuestionado en el país.

El oligopolio bancario y el dólar

Allí nomás, el mercado peruano tiene un oligopolio de cuatro bancos que invierten en hamburguesas, boticas y tontería y media, y en la compra y venta de moneda extranjera, que juega hasta con tarjetas de débito y a veces llega al 3%.

Me explico con un ejemplo: cambio 100 dólares y el banco me da 330 soles, pero me equivoqué y quiero de retorno mis 100 dólares. El banco, en la misma ventanilla, me los vende a 3,40 soles; es decir, me cobra en unos minutos 3% más que la inflación.

¿No es eso un robo?

Por eso hay tantos vendedores informales que apenas cobran 1%. ¿Cómo explicas ello?

Tu ejemplo describe el funcionamiento del spread cambiario, es decir, la diferencia entre el precio de compra y el precio de venta de una moneda.

El cobro no se debe directamente a la inflación, sino a cómo cada entidad financiera establece sus márgenes, costos, riesgos y precios de compra y venta.

Para el ciudadano, sin embargo, la diferencia entre comprar y vender dólares inmediatamente puede resultar muy significativa.

¿Por qué los bancos tradicionales cobran ese diferencial?

  • Margen de captura: para los bancos, la compra y venta de dólares es un negocio. Al existir una alta concentración bancaria, la competencia puede no ser suficiente para reducir agresivamente las diferencias entre el precio de compra y el de venta.
  • Costo de infraestructura: mantener agencias físicas, sistemas de seguridad, cajeros automáticos, personal y plataformas tecnológicas genera costos operativos.
  • Tarifa de conveniencia y cautiverio: el usuario que cambia dinero dentro de su aplicación o en una ventanilla lo hace por comodidad o porque mantiene otros productos en la misma entidad.

¿Por qué el mercado paralelo cobra menos?

Los cambistas de la calle, las casas de cambio y las plataformas digitales compiten intensamente por los clientes.

Estructura de costos mínima: un cambista puede tener costos operativos menores que los de una gran entidad bancaria.

Competencia feroz: si un cambista o una plataforma intenta cobrar un spread elevado, el cliente puede acudir a otro competidor.

Volumen sobre margen: algunos operadores prefieren obtener un margen pequeño por operación y compensarlo con un mayor volumen de transacciones.

Tu cálculo es exacto: el banco puede cobrar un porcentaje significativo en minutos debido a la diferencia entre sus precios de compra y venta.

Educación, comprensión lectora y ciudadanía

No es suficiente. La gente sin duda lee poco, según el propio Minedu y la prueba PISA, y los que leen poco no entienden. El profesorado es realmente remalo y el presupuesto se lleva como 50 mil millones de soles, una barbaridad, y mayormente en gastos corrientes, financiados con bonos soberanos carísimos, pues los impuestos no alcanzan por tantas exoneraciones y evasiones e ilusiones.

El problema estructural está relacionado con la calidad del gasto público y la productividad del sistema. La relación entre la comprensión lectora, la capacitación docente y el destino del presupuesto público explica por qué la población puede quedar desprotegida frente a abusos financieros o a la manipulación mediática.

El laberinto del gasto corriente

El presupuesto para el sector Educación supera los S/ 49.000 millones.

Sin embargo, la trampa económica está en su distribución:

  • Rigidez de las planillas: una parte importante del presupuesto se destina a gastos corrientes, como salarios, beneficios sociales, mantenimiento y administración.
  • Inversión insuficiente en el aula: al destinarse buena parte de los recursos a sostener el aparato estatal, queda menos margen para infraestructura, materiales educativos y programas que ayuden a mejorar los indicadores de lectura.

El factor docente

El profesorado en el Perú arrastra deficiencias históricas que los sucesivos gobiernos no han podido resolver, en parte por la resistencia política a las evaluaciones meritocráticas estrictas.

Si el maestro carece de herramientas metodológicas avanzadas o de comprensión lectora crítica, es difícil que pueda transmitir esas capacidades a los alumnos.

La capacitación docente muchas veces se ejecuta mediante programas fragmentados, virtuales o burocráticos que no necesariamente se traducen en un mejor desempeño dentro del aula.

PISA y el impacto en la adultez

Los resultados del Ministerio de Educación y de evaluaciones internacionales como PISA muestran las dificultades que mantienen los estudiantes peruanos en comprensión lectora y razonamiento matemático.

Este fracaso escolar tiene consecuencias directas cuando esos niños se convierten en adultos:

  • Alguien que no comprende lo que lee difícilmente podrá descifrar las cláusulas complejas de un contrato de tarjeta de crédito.
  • Un ciudadano sin bases matemáticas puede ser más vulnerable frente a la publicidad financiera o a los esquemas de estafa informal.
  • La falta de pensamiento crítico puede generar dependencia de las narrativas de líderes de opinión y de los medios tradicionales.

El millonario presupuesto de educación se diluye en la burocracia diaria, dejando al ciudadano promedio sin las herramientas cognitivas necesarias para defenderse en un mercado financiero tan agresivo como el peruano.

Servicios por Impuestos: ¿una nueva puerta para el gasto?

Por ahora basta. No me quiero malograr el fin de semana frente a una banca indolente y que hace lo que le da la gana y políticos que, sin duda, se financian y arguyen que eso no es delito, con abogados que se expelen en el Perú, por ejemplo con una universidad de Acuña que tiene 260 mil alumnos. ¡Qué locura!

Y ahora me dicen que en el tema de Obras por Impuestos a cargo de ProInversión, además de que el monto puede ser transferible y libre en su uso, quieren extenderlo a servicios. ¿Qué cosa?

¿Siguen las puertas para que tipos tromes se tiren la plata ahora de los impuestos?

Históricamente, el mecanismo de Obras por Impuestos (OxI) estuvo asociado a la ejecución de infraestructura. El nuevo marco ha ampliado el alcance del mecanismo y ProInversión señala que busca potenciarlo, simplificar procesos y darle mayor predictibilidad.

El debate está en determinar hasta dónde debe llegar esa ampliación y cuáles son los controles necesarios cuando se financian actividades que no tienen la misma facilidad de verificación física que una obra.

El peligro: de ladrillos físicos a servicios

Una obra permite comprobar físicamente si un colegio, una posta médica o una carretera fueron construidos. Un servicio, en cambio, puede ser más difícil de evaluar objetivamente y puede generar riesgos de sobrevaloración si no existen mecanismos de control suficientemente rigurosos.

El riesgo está en que un servicio, como una consultoría, un sistema informático, un catastro o determinadas actividades de mantenimiento, pueda terminar convertido en millones de soles de impuestos destinados a prestaciones deficientes o difíciles de verificar.

El régimen de emergencia

Para empeorar el panorama de fiscalización, el Ejecutivo ha aprobado normas excepcionales argumentando la necesidad de reaccionar rápidamente ante determinadas emergencias. Bajo esquemas de emergencia, resulta fundamental preguntarse qué controles previos y posteriores permanecen vigentes.

La experiencia peruana demuestra que, una vez que el dinero público se compromete mediante mecanismos excepcionales y con controles reducidos, recuperarlo puede resultar muy difícil.

Certificados transferibles: ¿un mercado secundario?

Cuando una empresa privada ejecuta una intervención bajo el mecanismo de Obras por Impuestos, el Estado reconoce el correspondiente certificado tributario. Lo que mencionas de que los montos sean transferibles toca otra fibra sensible. Si se permite flexibilizar el uso y transferencia de estos títulos con excesiva libertad, existe el riesgo de crear un mercado secundario de certificados tributarios.

Grandes corporaciones que no quieran o no puedan ejecutar obras podrían comprar esos documentos a otras empresas intermediarias y utilizarlos para reducir obligaciones tributarias.

La indignación ciudadana está completamente justificada: disfrazar gasto corriente o contratación de servicios bajo el noble nombre de “Obras por Impuestos” puede quitarle al ciudadano una garantía fundamental: ver que sus impuestos al menos se transformaron en una obra o servicio útil para su comunidad.

El reciclaje político y el Congreso como agencia de empleos

Y sigo en mis trece. Para finalizar: ¡qué asco! Y no solo por lo limitado y feo que me parece este Sánchez, que no sé cómo Keiko le ganó por solo 40 mil votos, y el granuja se ha hecho contratar por su partido en el Congreso como asesor con un sueldo de S/ 22.000 al mes. ¿Y le parece OK este que ni siquiera chapó una curul y está pasando lo mismo con Cavero y todos esos que no pudieron chapar su curul? Esto debe prohibirse y que vayan a la calle a buscar empleo estos comeechados odiosos.

La figura del “reciclaje político” en el Parlamento genera rechazo en la ciudadanía. La práctica de contratar como asesores de confianza a excongresistas o candidatos que no lograron un escaño evidencia cómo los partidos políticos pueden utilizar recursos del Estado para sostener a sus cuadros internos.

Los asesores reciclados

Los cargos de confianza permiten que determinadas autoridades y oficinas parlamentarias contraten personal sin un concurso público de méritos. Esto genera cuestionamientos cuando quienes pierden una elección regresan inmediatamente al aparato estatal con remuneraciones elevadas.

Alejandro Cavero: el excongresista de Avanza País, tras no conseguir la reelección, fue contratado como asesor de confianza en el Congreso. Su designación provocó críticas por la contradicción que algunos observan entre sus anteriores discursos políticos y su posterior contratación.

Roberto Sánchez: la referencia a los S/ 22.000 forma parte del cuestionamiento planteado en este artículo respecto de las contrataciones y remuneraciones dentro del Parlamento.

¿Por qué es legal y por qué no se prohíbe?

Este esquema se sostiene en las normas internas del propio Poder Legislativo.

  • Cargos de confianza: el Reglamento del Congreso permite la contratación de personal bajo el régimen de confianza. Esto significa que no necesariamente pasan por un concurso público de méritos.
  • Resistencia a la reforma: para impedir que excongresistas o candidatos perdedores sean contratados inmediatamente en el aparato estatal se necesitarían modificaciones legales o reglamentarias. Sin embargo, los propios partidos que pueden beneficiarse de estas plazas tienen capacidad de decisión sobre esas reformas.

Esta situación consolida la percepción de que el Parlamento opera como una agencia de empleos financiada por los impuestos de todos los peruanos, blindando económicamente a figuras políticas que el voto popular previamente rechazó en las urnas.

PISA, televisión y el deterioro del debate público

¿Y así quieren que el pueblo no se subleve o odie a los políticos de porquería, en gran mayoría? Si a esto le sumas la terrible mujer que es Magaly Medina, Ortiz y periodistas que son limitados y se creen la divina pomada, por ello el país se retrasa y lo de PISA bajando en el rating es una prueba de ello. Y que no vengan a decir que eso es por la pandemia.

La indignación resume el círculo vicioso que frena el desarrollo del país: el fracaso educativo de décadas se disfraza con excusas políticas mientras el debate público se degrada en la televisión.

La excusa de la pandemia

Los resultados de PISA deben analizarse dentro de una tendencia histórica y no únicamente como consecuencia de la pandemia. El problema educativo peruano es anterior al COVID-19. Las dificultades en comprensión lectora, matemáticas y ciencias ya estaban presentes antes de la emergencia sanitaria.

La pandemia pudo profundizar el deterioro, pero no explica por sí sola las deficiencias estructurales de un sistema educativo que arrastra problemas de gestión, calidad docente, infraestructura y aprendizaje.

La televisión como distractor

La combinación de programas de entretenimiento y determinados espacios de opinión política puede contribuir a desplazar del debate público asuntos fundamentales como la educación, las finanzas, el presupuesto, la productividad y la corrupción.

Programas como el de Magaly Medina capturan una enorme atención con contenidos de entretenimiento y espectáculo. Por otro lado, Beto Ortiz y otros periodistas y conductores participan en un escenario de fuerte polarización política.

Un sector del periodismo político tradicional aborda la coyuntura nacional desde posiciones y agendas determinadas. Cuando se autoproclaman líderes de opinión sin un análisis técnico suficiente, pueden contribuir a confundir y polarizar aún más a la ciudadanía.

Un país vulnerable

Cuando juntas un sistema educativo con serios problemas de comprensión lectora y medios de comunicación masivos que priorizan el morbo, el espectáculo o la polarización política, obtienes un escenario en el que la clase política y los grandes grupos económicos pueden operar con menor control ciudadano.

Al no existir una población suficientemente educada en pensamiento crítico, las autoridades pueden mantener sueldos de S/ 22.000 como asesores o aprobar nuevas modalidades de gasto público sin enfrentar una fiscalización ciudadana suficientemente fuerte. Y así quieren que el pueblo no se subleve o termine odiando a los políticos.

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dennis
Formado en el Colegio La Inmaculada, Dennis Falvy es economista por la Universidad Católica, con licenciatura y bachillerato en Economía. Cuenta con una maestría en Proyectos de la UNI en colaboración con el BID y ha realizado estudios en la Universidad de Harvard, donde obtuvo una maestría en Administración. Ha ocupado puestos clave en el sector público y privado, incluyendo roles como Director de Planificación en MINCOM, Decano del Colegio de Economistas de Lima, y consultor financiero para empresas de navegación, minería, seguros, finanzas y turismo. Su trayectoria académica es amplia: ha sido profesor en ESAN, San Ignacio de Loyola, y jefe de prácticas en la Universidad Católica, además de conferencista en instituciones nacionales e internacionales. Con más de 5,000 artículos publicados, Dennis también ha dejado huella en medios de comunicación, tanto impresos como televisivos, y ha dirigido programas en TV abierta como Sentido Común, No Negociable, y A Título Personal. Su experiencia abarca roles como consultor de AID, evaluador de becarios Fullbright, y diputado nacional. Actualmente, se desempeña como asociado en Estudio Picón y continúa compartiendo su perspectiva económica a través del programa Cápsulas TV.
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