El Hospital Nacional Alberto Sabogal marcó un importante hito al realizar con éxito su primera angioplastia primaria, un procedimiento que permitió salvar la vida de un paciente de 48 años gracias a un modelo de atención articulado entre sus diferentes establecimientos. Este gran logro consolida a este centro médico y a la Red Prestacional Sabogal como un referente nacional en cardiología intervencionista, fortaleciendo la capacidad de respuesta institucional frente a las emergencias coronarias.
La emergencia y los primeros auxilios
Mientras cumplía su jornada laboral, Ángel David González, trabajador de limpieza pública de la Municipalidad de Carabayllo, acudió en auxilio de un compañero para empujar un vehículo. «De un momento a otro sentí un dolor en la boca del estómago. Me he retorcido unos 45 minutos», recordó el paciente. Ante la gravedad de la emergencia, efectivos del serenazgo y sus compañeros de trabajo lo trasladaron de inmediato al Hospital Marino Molina Scippa, ubicado en el distrito de Comas.

Diagnóstico en tiempo real mediante la Red de Telemedicina
El doctor Marco López Rojas, cardiólogo y coordinador de la Unidad de Cardiología Intervencionista del Hospital Nacional Alberto Sabogal, informó que, tras el ingreso del asegurado a la emergencia del hospital de Comas, se activó de inmediato la Red de Telemedicina. Gracias a este avanzado sistema, el electrocardiograma fue evaluado en tiempo real por cardiólogos intervencionistas, quienes confirmaron de inmediato un infarto agudo de miocardio.
Traslado estratégico y exitosa intervención quirúrgica
Ante el diagnóstico, Ángel fue trasladado en ambulancia directamente al Hospital Nacional Alberto Sabogal, ingresando a la Sala de Hemodinamia sin demoras. En menos de una hora fue sometido a una angioplastia primaria, la cual consistió en desobstruir la arteria afectada e implantar un stent —una malla metálica en forma de tubo— para restablecer el flujo sanguíneo hacia el corazón de manera óptima y segura.
Una exitosa recuperación y alta médica oportuna
El doctor López destacó que la rapidez del diagnóstico, el traslado inmediato y la intervención realizada dentro de la «hora de oro» fueron determinantes para evitar daños irreversibles en el músculo cardíaco. Tras responder favorablemente al procedimiento, Ángel recibió el alta médica a las 48 horas y expresó su profundo agradecimiento: «Dios y el doctor me han dado una segunda oportunidad. La atención ha sido espectacular, no me puedo quejar».