El terremoto de Haití del 2010 fue uno de los más mortíferos de la historia y una de las catástrofes humanitarias más significativas de las que se tenga registro. El sismo ocurrió a las 16:53:09 hora local (UTC-5) del martes 12 de enero de 2010, con epicentro a 15 km de Puerto Príncipe, la capital haitiana. Según el USGS, el sismo tuvo una magnitud Mw = 7,0 y se generó a una profundidad de 10 km.
Este terremoto ha sido el más fuerte registrado en la zona desde el acontecido en 1770. Este fue uno de los terremotos más devastadores en la historia de la humanidad de la cual se tenga registro con 316 mil fallecidos, 350 mil heridos y más de 1 millón de damnificados, datos que fueron dados a conocer por el primer ministro Jean-Max Bellerive en el primer aniversario del sismo, el 12 de enero de 2011; cuando se conoció que en el sismo habían fallecido 316,000 personas, 350,000 más habían quedado heridas y más de 1,5 millones de personas se habían quedado sin hogar.
Una probable rotura de silencio sísmico se tiene en el Perú, desde un devastador terremoto y maremoto en Lima y Callao en el año 1746. Y eso son cosas de la naturaleza, lo que me trae a colación que el hombre que calculaba (Tahan Malba) nos refiere la historia de Sheram, que reinaba en la India y que una de sus batallas de conquista perdió a su más apreciado hijo.
El pedido de Sissa
Nada lograba alegrar al soberano, hasta que un tal Sissa se presentó en su corte y pidió audiencia. El rey aceptó que Sissa le presentara un juego que, aseguró, conseguiría divertirle y alegrarle de nuevo: el ajedrez. Después de explicarle las reglas y entregarle un tablero con sus piezas, el rey comenzó a jugar y se sintió maravillado: su pena desapareció en gran parte.
Sissa lo había conseguido. Sheram, agradecido, le dijo que como recompensa pidiera lo que deseara. Sissa, luego de meditar, le señaló que deseaba le entreguen un grano de trigo por la primera casilla del tablero de ajedrez.
¿Tan poco me pides? ¿Un simple grano de trigo?, inquirió intrigado el rey. “Sí, soberano. Por la segunda casilla, ordena que me den dos granos; por la tercera, 4; por la cuarta, 8; por la quinta, 16; por la sexta, 3…”. El rey calculó que con un saco bastaba y, ahora irritado, dispuso que Sissa recibiera el trigo correspondiente a las 64 casillas del tablero de acuerdo con su deseo.
Millones de granos
Al día siguiente, el matemático mayor de la corte solicitaba audiencia para presentarle un informe de urgencia al rey. El mismo era alucinante. Ni los graneros del mundo entero eran suficientes para lo requerido por Sissa. La cifra de granos era: dieciocho trillones, cuatrocientos cuarenta y seis mil setecientos cuarenta y cuatro billones, setenta y tres mil setecientos nueve millones, quinientos cincuenta y un mil seiscientos quince.
¿En qué consiste la fórmula? En duplicar manualmente cada potencia de dos e ir acumulando la sumatoria correspondiente a esa serie geométrica. Dicha serie puede ser expresada como exponentes. Veamos dos ejemplos.
En la compra-venta de divisas los banqueros cobran entre 2% y 3% por la moneda extranjera. Si usted toma ese 2% y lo eleva a 365 días, la tasa de interés al cabo del año exponenciada es de 137,641%. Pero si toma el 3% ella sube a 4’848,172%. ¡Increíble!
Veamos: con una hoja Excel vamos a calcular la tasa efectiva diaria.
Signo igual. Abre paréntesis. Escribir: 1 + Tasa diaria. La tasa diaria se escribe en decimales. Así 2% sería 0.02; 3% sería 0.03. Cierra el paréntesis. Escribe signo de potencia: ^ . Escribe el número de días en el año: 365. Escribe: -1. La fórmula en Excel debe quedar así: (1+0.02) ^365-1. Esto dará como resultado 1376.41, lo que equivale a 137,641%. Lo mismo para el 3%.
Cuidado con los terremotos
Para terminar con esta nota curiosa, señalemos que en los terremotos la escala Richter usa una logarítmica de base 10. Por cada incremento de una unidad, la amplitud de la onda se multiplica por 10. Un sismo de magnitud de 6 grados tendría una amplitud de onda 10 veces mayor que uno de magnitud 5; 100 veces mayor que 4; mil veces mayor que 3; y 10 mil veces mayor que 2.
¡Imagínense uno de 9 grados o más!, tal como han pronosticado para Lima y Callao, con tsunami incluido y luego de guardar un silencio sísmico desde el año 1746.
En Valdivia Chile, el terremoto en mayo de 1960 llegó a 9.5Mw, duró 10 minutos y le siguió un maremoto. Es considerado el más letal del mundo.