Absolutamente falso que sea don Julio Velarde el mejor banquero central del mundo. Eminencias como Draghi, Bernanke, Powell, Lagarde, Bailey, Kazuo Ueda, Schley, Paul Volcker y, en el Perú, Richard Webb, todos tienen doctorado y son de primera. Velarde, tal vez por flojo, ni siquiera tiene la licenciatura de Economista de la Universidad del Pacífico, pero se hace llamar «doctor».
No llego a comprender cómo hay tanto sonso que alaba a Velarde. Tal parece que no saben que quien manejaba muy bien, y por años, el BCRP era su magnífico CEO, Enzo Rossini, desgraciadamente fallecido por el COVID-19.
El verdadero soporte del BCR
Los dos reemplazos del CEO en el BCRP, puestos por Velarde y sus «boys», han fracasado clamorosamente. Eso se sabe. Un ejemplo es que no existe la criptomoneda con tecnología blockchain anunciada, lo que es vergonzoso para el Banco Central y, en cambio, muy favorable para Yape, del Banco de Crédito, y Plin, del otro banco oligopólico, Interbank.
Rossini impuso el swap cambiario en el 2014, pues el año anterior el «tapering» de la Fed costó US$ 12,000 millones para evitar una devaluación, como sí ocurrió en Chile y Brasil.
Los temores de Velarde, que incluían a Trump en su primera asunción al mando, eran públicos. Ya la gente olvidó cómo Donald trató mal a PPK como presidente en los Estados Unidos.
Velarde no tiene ninguna respuesta respecto a no haber comprado ni una sola onza de oro desde que asumió el cargo en el 2006. Siempre se negó, incluso cuando Roque Benavides se lo pidió públicamente hace años y el suscrito también lo hizo en varias oportunidades.

Decisiones que costaron miles de millones
Eso, por lo menos, le ha costado al BCRP unos US$ 30,000 millones y al Fondo de Estabilización Fiscal (FEF), que en realidad es un activo soberano, no solo una rentabilidad deplorable, manejada desde su inicio por Velarde, sino también haber pasado de tener US$ 9,100 millones a apenas US$ 1 millón en el 2020, debido a los «mordiscos» de los exministros Segura y Zavala, así como al uso de casi todo el saldo para enfrentar la pandemia. Hasta hoy ni siquiera se ha recuperado un tercio de esos US$ 9,100 millones. Para colmo, todo ello invertido en bonos soberanos. ¡Qué roche!
Velarde discrepa de las cifras del INEI, que no actualiza el año base del 2007, lo que constituye un verdadero error. Además, el INEI ha hecho un cambalache con el rubro «Alimentos y bebidas», dividiéndolo para crear el rubro «Menús y restaurantes». Velarde no ha dicho nada.
Tampoco ha dicho ni una palabra sobre las tasas de hasta 800 % del crédito informal anual ni sobre el increíble 10,000 % del sistema «gota a gota», auspiciado por Asbanc y una consultora de Graña. Sin duda, ambas cifras son falsas. Tampoco ha opinado sobre la propuesta de elevar el aporte a las AFP del 10 % al 19 %, naturalmente a costa de los trabajadores.
Silencios que también pesan
Hay más, mucho más. Velarde promociona las Reservas Internacionales Netas (RIN), por US$ 97,000 millones, cuando estas no constituyen la verdadera medida de liquidez del BCRP. Y así lo señala la inteligencia artificial:
La Posición de Cambio constituye el verdadero «músculo financiero» de libre disponibilidad del BCRP para intervenir en el mercado cambiario, diferenciándose de las Reservas Internacionales Netas (RIN), que incluyen fondos de terceros, como encajes bancarios y depósitos del Tesoro Público. Según el Cuadro 22 de la Nota Semanal del BCRP, esta distinción técnica es fundamental para entender que la capacidad real de intervención se limita a los activos netos propios, excluyendo las obligaciones de corto plazo con residentes. Para conocer los datos oficiales detallados, consulte el Cuadro 22 de la Nota Semanal del BCRP.
¿Quieren más? Sí, es un bluff quien quiere cumplir su 80.º cumpleaños en pleno ejercicio de la presidencia del BCRP. ¡Joder!