BlackRock Inc. es una empresa de inversión multinacional estadounidense con sede en la ciudad de Nueva York. Fundada en 1988, inicialmente como gestora de activos institucionales de renta fija y gestión de riesgos empresariales, BlackRock es la administradora de activos más grande del mundo, con US$9.42 billones en activos bajo gestión al 30 de junio de 2023.
BlackRock opera globalmente con 70 oficinas en 30 países y clientes en 100 países y es el administrador del grupo iShares de fondos cotizados en bolsa y, junto con The Vanguard Group y State Street, se considera uno de los administradores de fondos indexados Big Three, que manejan el 17,5% de las acciones del mundo (siendo las 50.000 corporaciones el 60% de los beneficios del mundo), y representa aproximadamente al 7,7% del PBI del mundo.
Su software Aladdin realiza un seguimiento de las carteras de inversión de muchas de las principales instituciones financieras y su división BlackRock Solutions proporciona servicios de gestión de riesgos financieros. BlackRock ocupa el puesto 184 en la lista Fortune 500 de las corporaciones más grandes de los Estados Unidos por ingresos.
Recibe críticas
Hay críticas diversas a esta empresa, incluso de los estados de Virginia Occidental, Florida y Luisiana de EE.UU. que han desinvertido dinero o se niegan a hacer negocios con la empresa debido a sus políticas.
La compañía también ha enfrentado críticas por sus estrechos vínculos con la Reserva Federal durante la pandemia de COVID-19 y por prácticas anticompetitivas debido a sus importantes participaciones en tantas empresas.
En este contexto, la economía mundial está en la cúspide de una «revolución de la infraestructura», si hemos de creer a Larry Fink, el jefe de BlackRock, quien hizo la modesta predicción poco después de anunciar el 12 de enero que su firma adquiriría Global Infrastructure Partners (GIP) por 12.500 millones de dólares.
Esa compañía es el tercer mayor inversor en infraestructura del mundo, detrás de Macquarie de Australia y Brookfield de Canadá.
Sus activos van desde el aeropuerto de Gatwick en Londres hasta el puerto de Melbourne. Fink no es el único entusiasmado con la industria.
En la última década, los activos bajo gestión de fondos de infraestructura se han multiplicado casi por cinco, hasta los 1,3 billones de dólares, según Preqin, un proveedor de datos.
Los fondos de pensiones y los gestores de patrimonio soberano se han visto atraídos por los rendimientos de la industria, que son atractivos y relativamente estables.
Más de la mitad de los patrocinadores encuestados por Preqin tienen la intención de aumentar la proporción de sus carteras asignada a la infraestructura. El negocio de inversión en infraestructura tomó forma en las décadas de 1990 y 2000.
Los gobiernos occidentales, con deudas crecientes, comenzaron a buscar inversores privados para adquirir y ayudar a rejuvenecer la infraestructura envejecida, desde aeropuertos y ferrocarriles hasta tuberías de agua.
Tres megatendencias
La demanda de inversión en infraestructura se está disparando gracias a tres megatendencias. El primero es la descarbonización que requiere de unos 8 billones de dólares en lo que queda de esta década en energías renovables, como la solar y la eólica, así como en baterías para almacenarla y líneas de transmisión para transportarla.
También se necesitarán fuertes inversiones en instalaciones de hidrógeno, para producir combustible libre de carbono para aviones y barcos, y en la eliminación de carbono.
La segunda es la digitalización
Puede que el software se esté comiendo el mundo, como predijo una vez un capitalista de riesgo, pero para hacerlo depende de una gran cantidad de activos físicos, desde cables de fibra óptica y redes 5G hasta centros de datos.
En tercer lugar, la desglobalización
Los esfuerzos para alejar las cadenas de suministro de China están estimulando la demanda de fábricas hambrientas de capital y nuevas infraestructuras de transporte para mover mercancías por tierra y mar.
En Europa, las preocupaciones sobre la seguridad energética tras la invasión rusa de Ucrania también han provocado una carrera por construir terminales de gas natural licuado para traer el combustible desde lugares menos beligerantes.
Toda esa demanda de inversión llega en un momento en que los balances de los gobiernos y las empresas están bajo presión.
Se espera que la pila de deuda del gobierno federal de 26 billones de dólares (98% del PIB) de Estados Unidos continúe expandiéndose durante la próxima década.
Muchos gobiernos de Europa también tienen una pesada carga de deuda. Las tasas de interés más altas están haciendo que el servicio de esos pasivos sea más caro.
Deuda barata
También están haciendo la vida incómoda a las empresas que se han atiborrado de deuda barata para obtener rendimientos para los accionistas.
La necesidad de desapalancarse limitará su capacidad para realizar grandes inversiones en los próximos años.
Los inversores en infraestructura están listos y dispuestos a llenar el vacío.
Hay más que analizar en este post complejo e interesante, el que ustedes pueden consultar aquí:
https://www.economist.com/business/2024/01/18/why-blackrock-is-betting-billions-on-infrastructure
Como se señala entonces, en un mundo de deudas más caras, la forma en que los inversores en infraestructuras ganan dinero está pasando de la ingeniería financiera a una gestión más inteligente de los activos.
Y señalan que, para las empresas de infraestructura, el mero hecho de buscar activos también es cada vez más un placer.
Todo este material que es ignorado en demasía en nuestro país y me atrevería a decir en la región, está marcando un enorme cambio en lo que es la economía del futuro y ello a pesar de la enorme variable Es sin duda este el Banco Sombra sin regular, más importante del mundo.
Por ello me adentro a un artículo de la BBC Mundo que señala que Blackrock quiere controlar dos puertos claves del canal de Panamá y que es noticia actual que ha hecho saltar hasta el techo al gobierno chino.
El mayor fondo de inversión
Y es que, redundamos, es Blackrock, el mayor fondo de inversión del mundo, pues maneja más dinero que el Producto Interno Bruto de todos los países del mundo, salvo Estados Unidos y China.
El gigante, en representación de sus clientes, es uno de los principales accionistas de empresas como Apple, Walmart, o las farmacéuticas Pfizer, Merck, y Johnson & Johnson.
¿Cuál es su negocio?
Invertir los fondos que le confían sus clientes, entre ellos, instituciones financieras, compañías de seguros, bancos centrales, fondos soberanos, fondos de pensiones y familias adineradas.
Con más de 11 billones de dólares bajo su administración, las decisiones que toma BlackRock pueden mover montañas. No son literalmente propietarios de todo ese dinero, pero como pueden decidir dónde se invierte, se suele decir que controlan una parte importante del sistema financiero internacional, o que son «los dueños del mundo», por su gigantesco poder e influencia.
La BBC advierte que BlackRock junto a Vanguard y State Street son conocidos como «Los Tres Grandes» en el mundo de las finanzas, tras convertirse en los mayores fondos de gestión de activos del mundo.
Sus respectivos directores ejecutivos, Larry Fink, Salim Ramji, y Ronald O’Hanley, son considerados por muchos analistas de mercado como unos de los grandes poderes en la sombra, razón que explicaría por qué probablemente no hayas escuchado hablar de ellos.
Símbolo del éxito empresarial para algunos, o de una peligrosa oligarquía económica para otros, «Los Tres Grandes» son parte de un exclusivo grupo en el que también participan otras empresas como Fidelity Investments, Morgan Stanley o Goldman Sachs.
Acuerdo comercial
Black Rock anunció un acuerdo comercial (que incluye la participación de Global Infrastructure Partners y Terminal Investment) para adquirir la firma china CK Hutchison, con sede en Hong Kong, dueña de decenas de puertos en 23 países, incluidas las terminales portuarias de Balboa y Cristóbal, adyacentes al Canal de Panamá, en una operación valorada en US$19.000 millones.
El acuerdo llega después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazara al gobierno panameño con recuperar el control del canal que el país centroamericano tiene desde 1999, alegando que está controlado
Los puertos, situados en ambos extremos de la vía fluvial, han estado en el centro de las tensiones políticas entre los gobiernos de Panamá y Estados Unidos, tras las críticas de Trump a la presunta injerencia china en la zona.
Si se completa, la compra de los puertos panameños podría contribuir en gran medida a aliviar las preocupaciones del gobierno estadounidense, dicen expertos.
El multimillonario Larry Fink, director ejecutivo de BlackRock, se habría comunicado directamente con la Casa Blanca para comentarle sus planes de adquirir los dos puertos panameños, según publicó Bloomberg.
El acuerdo «refleja una extraordinaria confluencia entre la visión de ‘Estados Unidos Primero’ de Trump y la búsqueda global de ganancias de Wall Street», señala el artículo.
El mismo día que se anunció el acuerdo comercial, Trump lo elogió públicamente en un discurso.
«Justo hoy, una gran empresa estadounidense anunció que comprará los dos puertos que rodean el Canal de Panamá», dijo el presidente el 4 de marzo.
«El Canal de Panamá fue construido por estadounidenses, para estadounidenses, no para otros», agregó.

Los dueños de BlackRock
¿Quiénes son los dueños de BlackRock? Un grupo de inversores entre los que se encuentran otros bancos y fondos de inversión como Vanguard y State Street, los mismos que forman parte de «Los Tres Grandes».
Como si se tratara de una maraña de fondos que a su vez son dueños de otros fondos, los cuales a su vez tienen participación en los activos que manejan los demás, pareciera ser que los grandes capitales se mueven dentro del mismo círculo.
La junta directiva de BlackRock, encargada de tomar las decisiones de la empresa, está liderada por su presidente y director ejecutivo, Larry Fink, junto a otros 16 miembros.
Con la enorme cartera de inversiones que posee a lo largo y ancho del planeta, y sus estrechas conexiones con gobiernos de todos los colores, ¿qué hay de cierto en lo que dicen algunos de que «son los dueños del mundo»?
«No es una idea descabellada», dice Graham Steele, académico de la Facultad de Derecho de la Universidad de Stanford, quien lideró la Oficina de Instituciones Financieras del Departamento del Tesoro de EE. UU. (OFI, por sus siglas en inglés) hasta enero de 2024.
Poder financiero descomunal
«BlackRock ha acumulado un poder financiero descomunal», argumenta Steele en diálogo con BBC Mundo.
«Son tan poderosos como algunas naciones soberanas», señala el experto, incluso antes de considerar el valor estratégico de algunos de los activos que poseen.
Ese poder financiero viene de reunir billones de dólares de inversiones de trabajadores y empresas y usar esos fondos para controlar grandes corporaciones e infraestructura física estratégicamente importante, explica Steele.
Y junto al poder económico, el mayor fondo de inversión del mundo acumula un enorme poder en el terreno político en EE.UU. y otros países en los que ha invertido.
«Ejerce influencia política a través de un lobby agresivo», comenta Steele, al crear relaciones con funcionarios gubernamentales y prestar servicios a agencias de gobierno.
Según su análisis, BlackRock es una versión moderna de los poderosos «trusts» (fideicomisos basados en un acuerdo para que una persona o una entidad administre los activos de otra) que existieron a inicios del siglo XX.
Ese tipo de acuerdos comerciales apunta, dieron origen a algunas de las leyes antimonopolio fundamentales de Estados Unidos, enfocadas en regular la concentración del poder económico, dice Steele.
Desde que se fundó en Nueva York en 1988, BlackRock siempre ha estado en la primera fila de los grandes acontecimientos.
Cuando la Reserva Federal necesitó la ayuda de Wall Street para su plan de rescate durante la pandemia, acudió directamente a Larry Fink.
Y así también ocurrió después de la crisis financiera de 2008, cuando la Reserva Federal contrató a BlackRock para deshacerse de los títulos hipotecarios tóxicos de algunos.
La firma ha sido criticada por sectores republicanos y demócratas.
Imagen de liderazgo
En los últimos años, la firma ha intentado proyectar una imagen de liderazgo en materia ambiental, social y de gobierno corporativo, pero sus detractores señalan que se trata tan solo de marketing.
Las críticas más recurrentes señalan que la firma opera con un doble estándar: habla de compromiso con el cambio climático y continúa invirtiendo en combustibles fósiles; predica la libertad en los mercados, pero distorsiona la competencia por su gigantesco tamaño.
Tampoco favorecen su imagen sus gigantescas inversiones en la industria armamentística y en empresas acusadas de violar los derechos humanos.
En EE.UU. algunos, desde el Partido Republicano, acusan a BlackRock de ser una empresa «woke», es decir, demasiado liberal para los estándares tradicionales. Incluso estados como Virginia Occidental, Florida y Luisiana han evitado hacer negocios con BlackRock por considerarla negativamente progresista.
A los conservadores les molesta que BlackRock se haya mostrado flexible en temas como equidad racial y de género, o abierto a conversar sobre límites de emisiones.
Lo ven invencible
Por otro lado, en Wall Street, las firmas más pequeñas ven a BlackRock como invencible y pese a las advertencias sobre posibles prácticas anticompetitivas, el fondo de inversión continúa expandiéndose.
En Europa y otras regiones del mundo, el fondo es visto con recelo por las inversiones que ha realizado en sectores estratégicos, como el de la energía o las telecomunicaciones, y por las adquisiciones que ha realizado, por ejemplo, de empresas públicas en países con finanzas públicas en crisis.
Ahora, con Donald Trump en la Casa Blanca, cuyas políticas apuntan a desregular los mercados, y tras el acuerdo comercial elogiado por el presidente para hacerse con el control de los puertos panameños, pareciera que BlackRock tiene una vez más el terreno fértil para seguir consolidando su poder.
Es sin duda un fenómeno financiero mundial y no es exageración señalarlos como los “Dueños del Mundo”.