Me llamaron a mi celular porque circulaba en redes sociales una plataforma de promoción en la que aparecían Julio Velarde y el empresario Añaños, relacionado con empresas como Kola Real y con iniciativas vinculadas a la conservación de ruinas incas junto con mi amigo Joe Koechlin von Stein.
Cada vez hay más estafas, como los esquemas piramidales, el esquema Ponzi y las fake news que circulan en redes sociales e incluso en algunos medios. La gente cae como moscas y, muchas veces, la ambición termina jugando en contra. Este problema se agrava con la potencia que tiene hoy la inteligencia artificial (IA), capaz de copiar y recrear situaciones falsas a partir de hechos, personas o imágenes aparentemente reales.
La mentira ya puede parecer real
Era común que, en las redes sociales, alguien se diera de gracioso y anunciara la supuesta muerte de diversos personajes. Eso se conocía como fake news. Poco a poco, esta práctica fue perdiendo fuerza porque se podía advertir a la gente incauta que, como el periodismo en el mundo trabaja ahora en tiempo real, es decir, al momento y durante las 24 horas, una noticia tan importante como la muerte de una personalidad necesariamente tendría que aparecer en los principales medios de comunicación.
Si no hay ninguna noticia al respecto, probablemente se trata de una fake news. Sin embargo, la inteligencia artificial ha cambiado las reglas del juego.
Con la IA se pueden hacer verdaderas maravillas. Incluso se han producido videos capaces de confundir a personas experimentadas. Un ejemplo es el caso de videos falsos atribuidos al multimillonario inversionista Warren Buffett, presentado supuestamente en lugares de Estados Unidos que le resultarían desconocidos.
Un amigo me llamó también por el video relacionado con Añaños y Velarde. Lo que me contó era, sin duda, absurdo. Entonces entré a las redes y, la verdad, hasta daba risa lo que supuestamente ofrecían en aquella plataforma. Pero estaba muy bien hecha.

Eso se llama deepfake.
El fraude utiliza rostros y voces clonados
En resumen, y como advertencia, debemos tener mucho cuidado con este tipo de contenidos.
Videos falsos (deepfakes): delincuentes utilizan la voz y el rostro clonados del presidente del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) para engañar a usuarios en redes sociales.
Falsas promesas: los anuncios aseguran que Julio Velarde recomienda determinadas plataformas o proyectos que prometen ganancias rápidas y sin riesgo.
Páginas clonadas: los estafadores imitan portales de noticias conocidos, como La República, para generar una falsa sensación de legalidad y credibilidad.
Aviso oficial: el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) ha advertido que no realiza recomendaciones de inversión ni promueve aplicaciones para manejar dinero.
¿Cómo detectar un video falso?
Para saber si un video generado o manipulado mediante inteligencia artificial puede ser falso, hay que observar cuidadosamente los detalles del rostro, los movimientos y el contexto. Existen diversas guías en internet que explican cómo identificar este tipo de contenidos.
Pero, para mayor inri, hay algunos elementos que podemos revisar:
- Revisa si la persona parpadea muy poco, no parpadea o mantiene una mirada fija y extraña.
- Comprueba si el movimiento de la boca coincide exactamente con el sonido de las palabras.
- Busca dedos de más, manos deformes, aretes que cambian de forma, así como modificaciones extrañas en los dientes, el cabello u otros detalles del rostro.
- Observa si las sombras y los reflejos en los ojos corresponden realmente con la iluminación del lugar.
- Fíjate si el fondo se mueve de manera extraña o si aparecen y desaparecen objetos sin ninguna explicación.
- Y, finalmente, escucha con atención. Pregúntate si la voz suena demasiado robótica o plana, sin emociones, o si el ruido ambiental desaparece de manera poco natural.
Creo que esto es suficiente como advertencia. Y no seas sonsonazo: todo lo que parece demasiado fácil, demasiado rentable o demasiado bueno para ser verdad merece, por lo menos, una buena dosis de desconfianza. No pises el palo.