Esta madrugada falleció en Roma el Papa Francisco, a los 88 años. Durante los dos últimos meses enfrentó complicaciones respiratorias de las que venía mostrando mejoría.
De origen argentino y nombre secular, Jorge Mario Bergoglio, fue el primer Papa latinoamericano y también el primero en provenir de la Compañía de Jesús. Asumió el pontificado en 2013, tras la renuncia de Benedicto XVI, y permaneció al frente de la Iglesia católica durante 12 años.
A lo largo de su papado, promovió el diálogo interreligioso y sostuvo encuentros con líderes del Islam y del judaísmo. Firmó un histórico documento de fraternidad con el Gran Imán de Al-Azhar, Ahmed al-Tayeb, y se reunió con el ayatolá Ali Al Sistani, máxima autoridad religiosa chiita. Condenó los ataques antisemitas, afirmando que el odio hacia los judíos es un pecado ante Dios.
Francisco sostuvo que la Iglesia no debía cerrar sus puertas a nadie y se mostró a favor de una mayor inclusión. Aceptó que los católicos divorciados pudieran comulgar, respaldó las uniones civiles entre personas del mismo sexo y autorizó a los sacerdotes a bendecir a parejas homosexuales, aunque aclaró que estas uniones no debían considerarse matrimonio, al considerarlo contrario al “plan de Dios”.
Dio apoyo a las mujeres
Durante su gestión también impulsó la participación de las mujeres en el Vaticano. Nombró a la primera dirigente en la oficina de selección de obispos, integró mujeres en el consejo económico de la Santa Sede y designó a Simona Brambilla como prefecta, un cargo que nunca antes había ocupado una mujer.
Argentina declaró siete días de duelo nacional. En Roma se activaron los protocolos funerarios, con varias modificaciones solicitadas por el propio Francisco. Eligió un ataúd sencillo de madera revestido en zinc y rechazó la exhibición tradicional del cuerpo en un catafalco dentro de la Basílica de San Pedro. En cambio, los fieles podrán despedirse mientras el cuerpo permanece en el ataúd, sin tapa. Será enterrado en la Basílica de Santa María la Mayor, fuera del Vaticano, algo inédito en más de un siglo.
El próximo Papa será elegido por el Colegio Cardenalicio, compuesto por 252 miembros, de los cuales 138 tienen derecho a voto. Los cardenales mayores de 80 años no pueden participar en la elección, aunque sí en las deliberaciones previas.