Los gremios de trabajadores expresaron su total rechazo a la ola de crímenes contra personajes del sector de construcción civil, como ha ocurrido con Arturo Cárdenas, secretario general de Lima y Balnearios, y el dirigente Américo Román Gonzales Palomino que fueron asesinados por sicarios, por lo que exigen al ministro del Interior y al alto mando de la PNP, para que tomen acciones contra los autores de estos hechos delictivos.
La Confederación de Trabajadores de Construcción Civil (CONATRACC), expresó su rechazo y condena a los ataques que vienen recibiendo obreros y directivos gremiales, por bandas organizadas, compuestas por delincuentes peruanos y extranjeros, que pretenden tomar el control de obras de construcción para extorsionar a los empresarios, implantado el miedo y terror.
OLLAS COMUNES POR AUMENTOS
De otro lado, continuando con sus medidas de lucha, cientos de obreros de construcción civil, acudirán el miércoles 23 de agosto, a partir de las 11 a. m., hacia las oficinas administrativas de la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco), ubicadas en San Isidro, para protestar con ollas comunes por el incumplimiento de la Negociación Auto Directoral General (N°000132-2024-MTPE), que comunica a la Capeco que inicie con la CONATRACC, la negociación del pliego nacional de reclamos.
Esta demanda técnica presentada por la Confederación de Trabajadores de Construcción Civil (CONATRACC), ante el Ministerio de Trabajo, está referida sobre aumentos salariales de los trabajadores, el otorgamiento de utilidades, la creación de un fondo pro desocupados y la desafiliación del Conafovicer, entre otros.
Gremios de construcción civil condenan crímenes de sus afiliados.
El secretario general de la CONATRACC, Augusto Ramos Dolmos, dijo que su gremio busca las mejores condiciones de alrededor de 650 mil trabajadores de la industria de la construcción en el país, en el aumento de sus jornales de las tres categorías: operarios (S/ 11 diario), oficiales (S/ 10 diarios) y peones (S/ 9 diarios).
Fondo pro desocupados
Del mismo modo, la creación de un Fondo Pro Desocupados, ante la eventualidad y que permita su sustento de miles de obreros y obreras hasta iniciar otra obra, y que las empresas constructoras destinen un porcentaje del 10% de las utilidades que perciben en cada obra a fin de que sea distribuida a los propios trabajadores, como existe en otros sectores laborales.
«No a Conafovicer»
Otra de sus demandas, dijo Dolmos, «es que se dejen nulos los aportes obligatorios del 2% mensuales al CONAFOVICER, que fue creada hace 47 años con el objetivo de construir viviendas a los trabajadores de construcción civil, recaudando cientos de millones, pero no han sido destinados para la construcción de viviendas para los trabajadores, pero sí en sueldos dorados de sus directivos», acotó.