Robert Francis Prevost, quien ha elegido el nombre de León XIV como nuevo Papa, nació en Chicago en 1955. Miembro de la Orden de San Agustín, ha consagrado su vida al servicio pastoral, académico y de gobierno dentro de la Iglesia. Su conexión con el Perú se remonta a los años 80, cuando fue enviado como misionero agustino a Chulucanas, en la región de Piura. Allí trabajó durante varios años, integrándose con la comunidad local, aprendiendo su idioma y costumbres, y ganándose el aprecio de la población del norte peruano.
En octubre de 2013 regresó a Chicago, donde retomó funciones como maestro de novicios y vicario provincial. No obstante, su cercanía con el Perú lo llevó de vuelta en noviembre de 2014, cuando el papa Francisco lo designó administrador apostólico de la diócesis de Chiclayo, otorgándole el título de obispo de la diócesis titular de Sufar. Fue consagrado obispo el 12 de diciembre, en la festividad de Nuestra Señora de Guadalupe, en la catedral de Chiclayo. Cuatro años después, en marzo de 2018, fue nombrado segundo vicepresidente de la Conferencia Episcopal Peruana.
Su ascenso dentro de la Curia Romana continuó con su nombramiento como miembro de la Congregación para el Clero en 2019, y un año después, de la Congregación para los Obispos. También asumió brevemente la administración apostólica de la diócesis del Callao. En 2023, Francisco lo eligió como prefecto del Dicasterio para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, cargos clave que anticiparon su creciente liderazgo dentro de la Iglesia.