La noche del jueves 4 de septiembre, una fuerte explosión sacudió la urbanización Las Quintanas, en Trujillo. El estallido destruyó la fachada de una casa de tres pisos, afectó a 30 viviendas y dejó 11 personas heridas.
El hecho ocurrió a las 10:49 p. m. en la cuadra 7 de la calle Lizarzaburu, frente al parque Perpetuo Socorro, muy cerca del Centro Histórico. Dos inmuebles quedaron inhabitables, mientras vecinos denunciaron que la onda expansiva se sintió hasta en distritos como El Porvenir, La Esperanza y Moche.
El comandante del Cuerpo de Bomberos, Luis Roncal, informó que un menor de 17 años terminó en el hospital por cortes en la planta de los pies. Otras diez personas recibieron atención médica por heridas leves y crisis nerviosas.
Defensa Civil reportó que la mayoría de las casas dañadas tienen ventanas, techos y puertas destruidas. Comercios y vehículos también quedaron afectados.

Detenidos tras el ataque
La División de Investigación Criminal capturó a Nilton Isaías Ravello Ramos (19), alias Negro; al venezolano Everet Emilio Quintero Monasteridos (32), alias Chamo; y a Fabrizio Manuel Leitón Gutiérrez (22), alias Pelado.
Según el general PNP Carlos Llerena, uno de los implicados confesó que recibió 200 soles para colocar el explosivo en la vivienda. La Policía incautó una motocicleta que iba a usarse para escapar, pero no encendió tras la detonación.
En un operativo posterior en Moche, los agentes hallaron cartuchos de emulsiones y otros materiales que vinculan a la banda con la preparación del atentado.
Origen del ataque
De acuerdo con el Ministerio del Interior, quién en sus redes sociales publicó que los tres detenidos integran la organización Los Cachacos del Padrino, facción de Los Pulpos. El atentado se relaciona con disputas entre bandas criminales que controlan la minería ilegal en la provincia de Pataz.
Vecinos afirmaron que la vivienda atacada estaba vinculada a actividades mineras y a fiestas clandestinas.
Antecedentes
El 14 de agosto, otro estallido en la avenida Perú dejó varios heridos y decenas de casas dañadas. Trujillo se encuentra bajo estado de emergencia por la ola de extorsiones, homicidios y ataques con dinamita, pero los atentados no han disminuido.
El atentado ocurre en medio de la prórroga del estado de emergencia en las provincias de Trujillo y Virú, medida que el Gobierno extendió por 60 días más a partir del 6 de septiembre.