El presidente encargado del Congreso de la República, Fernando Rospigliosi Capurro, entregó un Diploma de Honor a la Escuela de Oficiales de la Policía Nacional del Perú (PNP) en reconocimiento a su participación en el ciclo de conferencias del programa «Terrorismo Nunca Más», una iniciativa que busca mantener viva la memoria de uno de los períodos más dolorosos de la historia del país y reforzar los valores democráticos en las nuevas generaciones de policías.
La distinción fue otorgada durante la ceremonia de clausura del programa, desarrollada en el Polideportivo de la Escuela de Oficiales de la PNP, en el distrito de Puente Piedra.
Memoria para no repetir la historia
La actividad reunió a oficiales superiores, cadetes, autoridades policiales y representantes del programa, entre ellos su coordinador, Carlos Mejía, así como a la suboficial superior PNP (r) Ana Cecilia Garzón Pérez, exintegrante del Grupo Especial de Inteligencia (GEIN), quien participó como expositora en las conferencias.
Durante su intervención, Rospigliosi destacó la importancia de preservar la memoria de los años de violencia terrorista que sufrió el Perú y de transmitir ese conocimiento a los futuros oficiales de la Policía Nacional.
«Ustedes han recibido las charlas del programa ‘Terrorismo Nunca Más’, que busca recordar ese período de insana violencia que vivió el país debido a pequeños grupos comunistas, pero muy bien organizados e ideologizados, que lograron durante veinte años mantener al país en vilo, hasta que finalmente fueron derrotados. Fueron derrotados por la Policía Nacional, por las Fuerzas Armadas y por la ciudadanía, que los rechazó», expresó.
El titular del Parlamento señaló que la iniciativa contribuye al fortalecimiento de la memoria histórica y a la formación democrática de quienes, en el futuro, tendrán la responsabilidad de defender la seguridad de los peruanos y el orden constitucional.

Reconocimiento a quienes defendieron al país
Durante la ceremonia, el presidente encargado del Congreso también hizo referencia a la situación legal que afrontan numerosos efectivos policiales y militares que participaron en la defensa del orden interno y en la lucha contra el terrorismo.
Asimismo, exhortó a los cadetes próximos a egresar a ejercer la función policial con firmeza, decisión y vocación de servicio frente a los desafíos que representa la lucha contra la delincuencia y el crimen organizado.
En ese contexto, recordó que el Congreso ha impulsado diversas iniciativas legislativas orientadas a fortalecer la labor policial, entre ellas la Ley 32130, que restituye a la Policía Nacional la conducción de la investigación preliminar de los delitos, además de otras normas destinadas a brindar mayor protección jurídica a los efectivos en el cumplimiento de sus funciones.
La importancia de mantener viva la memoria
Por su parte, el director de Educación y Doctrina de la Policía Nacional, general PNP Alberto Laureano Espíritu, agradeció la presencia del titular del Parlamento y destacó su permanente respaldo a la institución policial.
La autoridad policial también reconoció la trayectoria de la suboficial superior PNP (r) Ana Cecilia Garzón Pérez, exintegrante del GEIN, a quien calificó como un ejemplo de servicio y compromiso con el país.
Asimismo, resaltó el valor de las conferencias desarrolladas en el marco del programa «Terrorismo Nunca Más», al permitir que los futuros oficiales conozcan de primera mano los acontecimientos que marcaron al Perú durante las décadas de violencia terrorista y el papel desempeñado por la Policía Nacional en la recuperación de la paz y la defensa de la democracia.
La ceremonia concluyó con la entrega de un busto institucional al presidente encargado del Congreso, en reconocimiento al apoyo brindado a la Policía Nacional del Perú.
La preservación de la memoria de la lucha contra el terrorismo constituye hoy una tarea fundamental para las instituciones del Estado, no solo como un homenaje a quienes enfrentaron la violencia, sino también como una herramienta indispensable para que las nuevas generaciones comprendan el alto costo que tuvo para el país el quebrantamiento de la democracia y la paz social.