La orquesta salsera chalaca, nacida en el barrio de Gambeta «Son de Kalibre…Kilates de Pura Salsa», vienen arrasando a nivel internacional con su tema bandera «Bala Perdida» en países como Colombia, México, España, Argentina, New York, pues la magia de las redes sociales ha hecho posible que su música traspase las fronteras de nuestro país.
“Agradecido por todos nuestros seguidores en las redes sociales, ya que el mensaje que queremos llevar en nuestra música es para que los jóvenes pueden elegir otras opciones para mejorar sus vidas. «Bala Perdida» cuenta sobre mi experiencia personal en las calles a los 16 años, fue una situación de la vida que me llevo por esos caminos equivocados; cuando en una noche durante una pelea callejera, uno de mis adversarios, después de enfrascarnos en una riña, saco un arma y a una distancia de 7 metros me dispara. Dios que me dio otra oportunidad de volver a vivir «, señalo Rubén Medina Ruiz, quien a partir de ese día se alejo de todo lo malo que le brindaba las calles bravas del Callao y opto enlistarse voluntariamente en la infantería de la Marina de Guerra del Perú.
Séptimo aniversario
Son de Kalibre ya va por su 7to aniversario, celebrando cada 3 de octubre, siempre en su barrio de Gambeta convirtiéndose así en el nuevo point salsero del Primer Puerto.
Rubén Medina ahora convertido en cantautor registrado en Apdayc y director musical de esta exclusiva orquesta de salsa dura, comento que después de escribir este tema salsero, un sobrino de parte de su esposa lo presento al arreglista, quien trabajaría en el primer álbum, Junior Aguirre, plasmando así Bala Perdida.
Salsa de antaño
Además, como todo chalaco respeta a las actuales orquestas que se van por lo comercial, pero Son de Kalibre va siempre por el formato de los trombones, “como era la salsa de antaño, salsa dura”, indico.
Desde que iniciaron su carrera artística, ya dejaron grandes temas en sus conocidas producciones musicales «Desde el Barrio «, «Así es el amor » y “Guapeando».
Ahora se presentan en discotecas, eventos privados e incluso siguen visitando los barrios, porque quieren mover más conciencia entre la gente.