No se le puede encasillar ni en la pintura ni en el pensar. Ernesto Rivera Chinchay tiene 73 años y mantiene un dinamismo digno de imitar. No sabe que es tener complejos. Escribe poemas e historias. También compone canciones al amor en tiempo de cumbia, bolero y hasta bachata.
Pinta desde hace más de 30 años y su talento lo ha llevado por caminos insondables para vencer el estrés que lo aquejaba. Nos comenta que no es un artista encasillado. Por sus pinturas podríamos decir que es un amante del impresionismo. Sus musas desnudas resplandecen en sus cuadros. Sus siluetas sinuosas nos hacen pensar en el zigzagueante pincel en mano cuyo trazo delicado se mueve en sentido correcto como las olas.
Paraíso. Una de las pinturas de Ernesto Rivera. (Ver más en la galería).
Pero, en sus cuadros que son más de cien, admiramos el surrealismo. Cada cuadro es una historia y cada historia es una estampa que duerme en los interminables lienzos de su taller en la Av. Canta Callao. Nuestro objetivo era hacerle una nota corta, pero sus charlas amenas muestran a este hijo de Piura en toda su magnitud. Se expresa con sus cuadros y no teme al lienzo en blanco. Siempre hay una imagen que se desdobla, un color o matiz que lo hacen retroalimentar su ansiedad de jugar con sus texturas y pinceles que salen a bailar en las interminables jornadas de un ser que respira y vive arte.
En este portal les compartimos esa inquietud por la cultura a través de sus cuadros que ya se han paseado por varias muestras pictóricas, y que incluso, es admirado en el exterior.