Mientras que el «Made in China» se ha convertido en una nueva señal de prestigio, también se generan dudas en el horizonte. ¿Podrá el país frenar lo que a todas luces parece ser una burbuja del ladrillo?
¿Qué ocurrirá cuando esta élite tecnológica formada en las prestigiosas universidades del país madure? ¿Cederán el poder a la sangre nueva?
Está claro que, como todo en esta vida, la incertidumbre es una pieza clave del futuro de China, pero su planificación y forma de abordar las cosas hacia el futuro les permite tener un rango de maniobra visiblemente más notable. Solo el tiempo dirá hasta dónde pueden llegar las grandes marcas tecnológicas del país y vaya que el pronóstico es favorable.
Y es que apenas unas decenas de años atrás, ya el dicho del “Ratón en biblioteca” era impresionante y de “prestigio”. La ampliación de la información en opulencia y el sistema computacional y otros, vaya que han hecho que el conocimiento puede ser universal.
Despertar de China
China en décadas y luego de la segunda gran guerra y lo de Mao Tse Tung y lo de los estudiantes en Tia Na Men, ha despertado, y el mundo del mañana pasa por sus fábricas.
Y una de proyectores de alta tecnología es el ejemplo perfecto del desarrollismo del imperio del siglo XXI que se ha publicado en “Tecnología “luego de una invitación y visita al lugar.
El autor de esta copiosa y singular nota, subraya que en Europa llevamos décadas sin darnos cuenta. Que el mundo se ha estado moviendo sin parar a nuestras espaldas. Mientras el Viejo Continente miraba a su interior, algo que nunca se le ha dado especialmente bien, otros han estado extendiendo su mundo a través de una increíble disciplina, trabajo duro y sacrificio.
Durante décadas un susurro recorre todo Occidente: «Cuando China despierte, vamos a temblar», el problema es que llevamos diciéndolo más tiempo de la cuenta. El milenario país asiático ya despertó hace tiempo, y lo cierto es que lo está haciendo de una manera sobresaliente para configurarse como la gran potencia mundial que sirva como alternativa al mundo que plantea Estados Unidos. Principalmente ahora, que el viejo orden parece estar desmoronándose a golpe de aranceles e imposiciones bélicas a viejos aliados.

Los proyectores más vendidos
El analista fue invitado a visitar la fábrica de XGIMI, la marca de proyectores del hogar más vendida en China y una de las más potentes del mundo y, por supuesto, de nuestro país, España. Señala que allí probaron en su momento el MoGo 2 Pro, uno de los proyectores portátiles más señeros del momento, lo que demuestra que la marca siempre va hacia delante.
Allí, no solamente se tuvo la ocasión de ver la altísima tecnología que maneja la marca para hilvanar los excelentes productos que crean, sino que se abrió una ventana entre nuestro continente y el suyo para así entender qué es lo que está haciendo que les vaya tan bien. Para evitar ser esos tigres de papel de los que hablaban los teóricos chinos en el pasado, tenemos mucho de lo que aprender a la hora de apostar por la tecnología en nuestro país.
XY es que XGIMI se ha convertido en una de las marcas más punteras en el desarrollo de proyectores. La oportunidad fue doble, primero visitamos su sede en Chengdu para entender los motivos que podían haberla catapultado en escasos años hacia el éxito total en el que se encontraba. Después nos desplazamos a la cercana Yibin para visitar su fábrica, con centenares de trabajadores e incluso un museo dedicado a la luz y la oscuridad.
Juventud altamente capacitada
Lo primero que llama la atención cuando uno llega a la sede de XGIMI es que todos son sorprendentemente jóvenes ahí dentro y llevan pocos años trabajando en la empresa. Su equipo de investigación y desarrollo cumple con esto a la perfección: recién graduados, con ansias de dominar el mercado y con una cantidad de ideas que realmente hacen que sus dispositivos sean diferenciales a la hora de presentar sus productos al gran público. También demuestra lo increíblemente bien que está funcionando su sistema educativo para crear una élite tecnológica de primer nivel.
No hace falta mucho más para trabajar en algo profundamente valioso: confianza. China confía en sus productos, y las empresas privadas también. Los planes no son inmediatos, apuestan por devorar el mercado en el futuro, tratando de hacerlo lo mejor posible y no pensando exclusivamente en el próximo quarter, sino en los próximos cinco, seis, o diez años. La planificación es esencial tanto a la hora de concebir los productos como para guiar a las empresas de manera mucho más precisa que en concepciones más cortoplacistas y centradas en lo que la bolsa marca en la apertura del próximo lunes. Trabajar a tan corto plazo, no es más que levantar una piedra para dejarla caer inmediatamente sobre nuestros pies. Muchos sectores en occidente lo saben, pero si uno piensa en el corto plazo de una manera sorprendentemente peligrosa es el tecnológico y ahora lo estamos pagando.
Sin embargo, la sorpresa gigantesca estuvo a la hora de internarnos en su fábrica, la cual pude visitar de cabo a rabo acompañado por el jefe de la factoría y varios miembros del equipo de XGIMI.
Lean el post completo. Es realmente admirable. Esperanzador por un mundo mejor.